Ahora que ya lo vio, puedo compartir acá el video que le preparamos a Juan para su cumpleaños. Todo fue idea de su novia Marina quien, desde Barcelona, me contactó para que nos organizaramos y este fue uno de los resultados. Nos quedó muy padre (sobre todo a Felipe, que fue quien lo editó):
febrero 19, 2012
enero 30, 2012
Héctor y mis pies
Una de las cosas que más me gustan de Héctor es no compartirlo...
Me gusta la persona que es conmigo y la persona en la que me he convertido desde que somos novios. Amo al Héctor que estoy re-conociendo y amo destaparle mis secretos.
Muy a pesar de mi primer comentario, vengo a dejar una foto del Héctor-que-casi-no-comparto:
Me gusta la persona que es conmigo y la persona en la que me he convertido desde que somos novios. Amo al Héctor que estoy re-conociendo y amo destaparle mis secretos.
Muy a pesar de mi primer comentario, vengo a dejar una foto del Héctor-que-casi-no-comparto:

y a decir en voz alta que cada que me siento la peor, pienso que no puedo ser tan mala, o que algo muy bueno debí haber hecho ...o que, en su defecto, voy a pagar todo esto muy caro.
Te adoro, vida.
Te adoro, vida.
Etiquetas:
amour,
fotos personales,
Héctor con Carne
vii
En general, coincido con la opinión de Ruvalcaba. En particular, me conmovió volver a escuchar preguntas que tenía tiempo que no quería hacer, sobre todo: "Lord, why? Where were you? Did you know what happened? Do you care?". Hace mucho que dejé de tener religión; en parte, porque quedé profundamente decepcionada de todos los dioses y de la religión como institución y, en parte, porque me creo muy autosuficiente. Sin embargo, ésa pregunta, el vacío de la respuesta, por alguna causa que no alcanzo a descifrar bien, me duele y me hace sentir insondable e inmensamente desolada, frágil. Me lastima casi tanto como revivir la decepción tras abrir los ojos frente a la realidad de dos personas que solía admirar. Hmmm.
Podría alabar la preciosísima fotografía de Lubezki, pero tendría que reconocer que, la verdad, este experimento cinematográfico no termina de cuajar. Es un gran poema vacío, hueco. Como puede llegar a ser la vida misma, supongo... Finalmente, ¿Sean Penn, qué? En sus propias palabras, desde IMBD:
"In August 2011, Sean Penn gave an interview to the French publication "Le Figaro" in which he was very critical of the movie and Terrence Malick's direction. Penn said 'I didn't at all find on the screen the emotion of the script, which is the most magnificent one that I've ever read. A clearer and more conventional narrative would have helped the film without, in my opinion, lessening its beauty and its impact. Frankly, I'm still trying to figure out what I'm doing there and what I was supposed po add in that context! What#s more, Terry himself never managed to explain it to me clearly'."(me dio mucha risa que su única participación consistió en poses de guapo)
Hævnen significa venganza y es el título de otro dramonón nórdico de Susane Bier, conocida por mi gracias a Elsker dig for evigt, de la que ya hablé hace mucho en algún lugar de por aquí. La película toma la amistad de dos niños completamente diferentes, en cuanto a temperamento y antecedentes familiares, como pretexto para desarrollar el tema; se concentra puntualmente en la crueldad que nace y que sucede a la vengaza: el abuso de poder, la humillación y el engaño vs hacer justicia a manos propias vs. la culpa. Destaca la fotografía colorida y llena de paisajes. Me conmovió mucho. Yo la recomiendo ampliamente.
Los Adlon retoman la existencia de una carta de amor y la única visita de Mahler a Freud como pretexto para desarrollar una historia más bien desafortunada. Como le comentaba a un amigo, tiene un humor muy simple y, aunque los personajes sí se sienten humanos, pasionales, etcétera, no terminan de ser una mala broma, para ellos mismos y para el público, no hay genialidad en ninguno. Sobresale, no obstante, la belleza de la co-protagonista, "Almschi", cuyo rostro me recuerda a Natalia Lafourcade. Alma estuvo casada con Mahler casi diez años y fue musa/amante de Klimt, Kokoschka, Gropius entre otros artistas de la época. El referido encuentro entre el músico y el psiquiatra versa sobre las razones que pudieron orillar a Alma a abandonar a Gustav y cómo se siente éste al respecto. Es cierto que la biografía de Mahler se respeta, pero carece de profundidad. ¿Música? Podían haberle explotado muchísimo más. (Aquí una crítica más seria).
Mockumentary noguego en el que un par de estudiantes siguen a un misterioso hombre que resulta ser un cazador de trolls, el único en el mundo, quien está harto de su trabajo, se queja, les da entrevistas, les explica la naturaleza, tipos y tratamiento de las criaturas, permite que le acompañen en repetidas ocasiones, les explica por qué y cómo los oculta el gobierno, cómo fue reclutado, etcétera. Es divertidísima. No sé de efectos, pero según yo son buenos, sobre todo los de sonido. (Paréntesis: siempre le creo un pocomucho a los mockumentaries).
Precioso documental filmado en el desierto de Atacama, en Chile. Se dice que es el único lugar de la tierra donde no hay un sólo rastro de humedad, pero tiene el cielo más limpio y claro del mundo. Por ello fue instalado allí, hace tiempo, un centro astronómico, que estudia la luz, las estrellas, el pasado y futuro de todo. A lo largo y ancho de ese mismo desierto fueron echados restos de las muchas víctimas de la dictadura, cuerpos con nombre, historia y familia, piezas del pasado que hasta la fecha reclaman ser armados, reconstruidos, explicados. El calcio de las estrellas, despojado en el infinito cielo es estudiado, en busca de respuestas; mientras escombros de huesos yacen también en espera de ser encontrados. Buscamos vestigios de memoria en la inmensidad de un universo sin respuestas claras. Dolorosa, triste, estúpida paradoja.
Etiquetas:
películas,
recomendación
enero 29, 2012
vi
No me gusta, ni defiendo todo lo que hace Woody Allen, pero la terrible polémica y descalificación de éste filme (por lo menos entre los críticos que leo; tres ejemplos en uno aquí) me incomodó al grado de mencionarlo por acá (bueno, no tanto, de cualquier forma lo iba a hacer). "Midnight in Paris" no es una genialidad, pero cumple con creces: es una historia con los enredos woodyallenezcos de toda la vida, pero esta vez, además de estar ubicada en Francia: cliché del romanticismo, del arte y del buen gusto, propone otro viaje, uno a la añoranza, a la triste condición humana que siempre quiere lo que no tiene, que siempre acusa al pasado de ser mejor que el presente. Es un tema recurrente, cierto, pero no recuerdo que Woody lo hubiera tocado. Si bien, ciertos personajes son patéticamente retratados, la verdad es que la trama y la fotografía de la película salvan esta deficiencia.
Life of Brian
Famosísimo humor inglés. Gran crítica al cristianismo y sus costumbres, literalmente, desde su nacimiento. No tengo mucho más que decir pues, a pesar de haber tenido una época religiosa bastante intensa y, por tanto, reconocer que mucho de lo que muestra la película es estúpidamente cierto, no es mi tipo de humor... Al menos no para reír hasta que me duela la panza. Cierto, hay varios chistes que valen la pena (mi favorito: el del romano que le da una lección de latín a Brian).
Ñam, ahora que lo pienso, el final también es muy divertido. Es que sí tiene sus muchas cosas buenas, pero me la vendieron más fantástica...
Ñam, ahora que lo pienso, el final también es muy divertido. Es que sí tiene sus muchas cosas buenas, pero me la vendieron más fantástica...
Incendies
Esta película es increíblemente dolorosa; parte de Canadá para desarrollarse en Líbano (según varias pistas a través del filme, aparentemente claras para árabes), hace algunas dećadas. La trama aborda la búsqueda del padre y el hermano de los gemelos Marwan, a petición de su madre recién fallecida, a modo de último deseo, como condición para darle sepultura. Durante esta búsqueda, el pasado de su madre se va reconstruyendo poco a poco: el asesinato del padre de su primer hijo, su destierro del pueblo, su visión política durante la guerra, así como sus esfuerzos y dramáticos encuentros con la cruel violencia de la misma, mientras trata de hallar a su hijo; su crimen, su tortura y su incansable canto. Luego, la huída. Para la segunda parte de la película, las piezas ya están en el tablero, es cuestión de tiempo develar el impactante final.
Como he señalado antes, es más emotiva que crítica. No sé si inverosímil, poque luego uno se encuentra con esta clase de noticias, pero sí muy bien estructurada.
Como he señalado antes, es más emotiva que crítica. No sé si inverosímil, poque luego uno se encuentra con esta clase de noticias, pero sí muy bien estructurada.
The rise of the planet of the apes
Nunca me había llamado la atención ver "El planeta de los simios", así que Héctor tuvo que contarme todo sobre las otras películas para darme una idea de lo que veríamos. Y nada, ¡me gustó! Desde la historia, hasta los efectos visuales. Caesar es uno de los personajes más tristemente humanos que he visto y ésta una de las películas que más gusto me ha dado ver sin que se interpusieran mis prejuicios pretenciosos de la vida.
Docs DF 2011
Durante la sexta edición del Festival de Documentales en el Distrito Federal, tuvimos oportunidad de asistir a dos funciones, ambas pertenecientes a la sección "Hecho en México":
1. Buscando un lugar. Un cortometraje de Ehécatl Cabrera, que presenta tres testimonios de tres distintos actores del sector agrario en Atencingo, México. Revela las deplorables condiciones del trabajo, la mala paga y el amor por la tierra de cada uno de ellos. Conmovedor testimonio de la terrible desigualdad que pervive en México. Ehécatl comentó que el corto forma parte de una serie de documentales que ponen en perspectiva la situación del país después de la Revolución Mexicana; en este caso, se presenta un recuento de las luchas y desencuentros entre patrones, trabajadores y dueños de ingenios agroindustriales, en el que parece que la Revolución nunca existió.
2. Días distintos. Documental del aún alumno del CUEC, David Castañón que fue ganador en la sección de "Mejor Cortometraje Mexicano" de Docs DF 2011; se presentó también en el Festival Short Short Films y recibió mención honorífica en el premio José Rovirosa, otorgado por la Filmoteca de la UNAM. El cortometraje se dedica a responder, desde los primeros segundos, ¿qué fue de el ex campeón mundial de peso gallo, Víctor Rabanales? Se presentan entrevistas al que fuera su entrenador, a sus hijas, al mismo Rabanales y hasta a una señora que lo único que quería era que la grabaran. Según Castañón, realizó este trabajo a partir de una pequeña nota al respecto en la revista Proceso (si no mal recuerdo), logró contactarse con Víctor y su familia, y elaborar un guión interesante. El resultado: un cortometraje de verdad interesante, bien armado y hasta un poco gracioso. Lo malo es que los derechos son de la UNAM y no se le puede encontrar más que en dicha institución o en algún festival que participe.
1. Buscando un lugar. Un cortometraje de Ehécatl Cabrera, que presenta tres testimonios de tres distintos actores del sector agrario en Atencingo, México. Revela las deplorables condiciones del trabajo, la mala paga y el amor por la tierra de cada uno de ellos. Conmovedor testimonio de la terrible desigualdad que pervive en México. Ehécatl comentó que el corto forma parte de una serie de documentales que ponen en perspectiva la situación del país después de la Revolución Mexicana; en este caso, se presenta un recuento de las luchas y desencuentros entre patrones, trabajadores y dueños de ingenios agroindustriales, en el que parece que la Revolución nunca existió.
2. Días distintos. Documental del aún alumno del CUEC, David Castañón que fue ganador en la sección de "Mejor Cortometraje Mexicano" de Docs DF 2011; se presentó también en el Festival Short Short Films y recibió mención honorífica en el premio José Rovirosa, otorgado por la Filmoteca de la UNAM. El cortometraje se dedica a responder, desde los primeros segundos, ¿qué fue de el ex campeón mundial de peso gallo, Víctor Rabanales? Se presentan entrevistas al que fuera su entrenador, a sus hijas, al mismo Rabanales y hasta a una señora que lo único que quería era que la grabaran. Según Castañón, realizó este trabajo a partir de una pequeña nota al respecto en la revista Proceso (si no mal recuerdo), logró contactarse con Víctor y su familia, y elaborar un guión interesante. El resultado: un cortometraje de verdad interesante, bien armado y hasta un poco gracioso. Lo malo es que los derechos son de la UNAM y no se le puede encontrar más que en dicha institución o en algún festival que participe.
Ya se ha dicho mucho del tercer filme de Iñarritu, sobre todo a partir de la separación de éste y Guillermo Arriaga (guionista también de las anteriores películas que dirigió González Iñarritu), cuyo estilo es difícil de ignorar: siempre la relación acto-consecuencia con todas las ramificaciones de una acción, cómo golpea en la vida de todos los demás. Sí es para pensar un buen rato al respecto. Yo llevo varios años haciéndolo y me angustia un poco el peso que tiene un simple aleteo o el peso de las palabras, aunque quizá me angustia más el peso de las dudas y de los hubiera, el haber tenido un abanico de posibilidades y haber tenido que elegir sólo una, vivir con las consecuencias. Lo único que le podría reclamar (y no sé si tendría razón) es el abuso de clichés. Ah, y la historia de la japonesa pertenecía a otra película, me parece.
Ya tengo medio escrita hasta la décima parte de esta serie de entradas,
¡pero es que el tiempo y mi hueva, mamáaaa...!
¡pero es que el tiempo y mi hueva, mamáaaa...!
Etiquetas:
películas,
recomendación
enero 22, 2012
Better version of me
Llevo algunos días pensando en que deberíamos poder ver nuestra vida como si fuera una película. Sí, como si contemplaramos al personaje que le basta cometer un error para enredarse en una maraña de más actitudes erráticas, probablemente sin fin, probablemente con una esperanza de salvación. Como cuando los detalles en el comportamiento de cada personaje construyen la gran pista sobre su final, aunque no lo demos por sentado pues, algunas veces, puede llegar lo inesperado. Como cuando casi descartamos el final inesperado, donde todo se resuelve y todos perdonan, porque lo sabemos falso, por prácticamente improbable, porque los finales felices quizá no existen...
Esto quiere decir que llevo algunos días asumiéndome como un burdo personaje del que quisiera ver el final desde afuera, por adelantado. Quisiera saber, por ejemplo, exactamente a dónde me están llevando mis ya incontables desapegos. ¿Estoy caminando hacia la soledad (como ella)? ¿Me va a doler mucho, es algo de lo que me arrepentiría? No lo veo claro, pero me llegan, una tras otra, las imágenes de cuando me hago a un lado, en las que me limito a rechazar (con no poca brusquedad); me recuerdo pensando "no necesito esto, con permiso", dando la espalda.
Hasta ahora, no me arrepiento, no me duele, no lo necesito pero, ¿después? Es decir, después ya no voy a ser joven, ni fuerte, voy a tener más experiencia (y supongo que mis dudas sólo se disiparán con experiencia), pero ya no voy a poder regresar...
Así, en honor a mis recientes dudas y temores, he decidido poner un poco de mi parte. Lo intento no sólo por mi bien o por mi salud. Así, here it comes a better version of me
Esto quiere decir que llevo algunos días asumiéndome como un burdo personaje del que quisiera ver el final desde afuera, por adelantado. Quisiera saber, por ejemplo, exactamente a dónde me están llevando mis ya incontables desapegos. ¿Estoy caminando hacia la soledad (como ella)? ¿Me va a doler mucho, es algo de lo que me arrepentiría? No lo veo claro, pero me llegan, una tras otra, las imágenes de cuando me hago a un lado, en las que me limito a rechazar (con no poca brusquedad); me recuerdo pensando "no necesito esto, con permiso", dando la espalda.
Can't take a good day without a bad one
Don't feel just to smile until I had one
Where did I learn
I make a fuss about a little thing
Rhyme is losing to the riddling
Where's the turn
Don't feel just to smile until I had one
Where did I learn
I make a fuss about a little thing
Rhyme is losing to the riddling
Where's the turn
Hasta ahora, no me arrepiento, no me duele, no lo necesito pero, ¿después? Es decir, después ya no voy a ser joven, ni fuerte, voy a tener más experiencia (y supongo que mis dudas sólo se disiparán con experiencia), pero ya no voy a poder regresar...
I am likely to miss the main event
If I stop to cry and complain again
So I will keep a deliberate pace
Let the damn breeze dry my face
If I stop to cry and complain again
So I will keep a deliberate pace
Let the damn breeze dry my face
Así, en honor a mis recientes dudas y temores, he decidido poner un poco de mi parte. Lo intento no sólo por mi bien o por mi salud. Así, here it comes a better version of me
Etiquetas:
dudas existenciales,
música,
soy yo
enero 13, 2012
Renuncié.
Sí, ayer al medio día. (Aunque, convenientemente, esperaré una quincena más). Pero, ¡RENUNCIÉ!
Pocas cosas me han hecho más feliz y me han llenado de tanta incertidumbre en estos días, como esta decisión. Por un lado, pienso que lo vale: renuncié no sólo a las horas "laborales", al ambiente decadente y a la mentalidad estancada, sino también a mis cadenas, al último lazo de obligación "malentendida", al agradecimiento forzado e inútil, a la postergación. Por otro, muero de miedo porque, para variar, cuento con un plan muy incierto. Por un lado, no importa: siempre se puede estar peor. Por otro, nada tiene por que salir mal.
Renuncié a los cinco años (exactos) peor aprovechados de mi existencia, asumiendo la responsabilidad de lo que todo el enunciado implica, lamentándolo, sufriéndolo, condenándolo. No soy de las que les gusta buscarle "el lado positivo" a todo, pero si tuviera que hacerlo diría que esta renuncia me deja con un amplio conocimiento sobre varias cosas, principalmente sobre lo que jamás quiero ser. Y, en serio, es decir mucho.
Y claro, también me deja una gran amiga... Quizá lo único que lamentaría de esta renuncia sería nuestro inminente distanciamiento: Arcelia me enseñó mucho y yo a ella; de alguna manera, somos (¿fuimos?) una suerte de espejo, un reflejo de monstruos que nos ayudamos a domar; pero también, un paraje lleno de humor, un rincón de dolorosa realidad que siempre se transformaba en un remanso de tranquilidad. A Arcelia, que nació el mismo día que yo, algunos años antes que yo, voy a extrañarla de verdad.

2009

2011
PD. Querida: a) no voy a quitar las fotos, b) no llores y c) nada de lo que dije quiere decir que se acabó.
(Uno de mis propósitos de año nuevo es dejar de tener sonrisa de olán).
Etiquetas:
amigos,
fotos personales,
mi tío,
uno nunca sabe
enero 06, 2012
Bloody Pie
Acá voy a escribir sobre lo que lea; pronto terminarán de actualizarlo todo y subirán las primeras colaboraciones. Hay que estar atentos. Por lo pronto, han relanzado el sitio con esta presentación.
Etiquetas:
autobombo,
Bloody Pie
enero 01, 2012
Be Brave
(De la lista de cosas que me trauman por meses y que suenan mejor ahorititita:)
It’s so hard, it’s so heavy
To be hungry, to be happy
It’s so light, it’s so easy just to be.
To be hungry, to be happy
It’s so light, it’s so easy just to be.
Etiquetas:
música,
recomendación
diciembre 30, 2011
En Argentina
hacer fotos es facilísimo. Es un lugar limpio, con el caos normal de la vida de occidente, edificios altísimos, con goteras en las calles (? (de verdad)) y pocos perros callejeros; la gente es amable y platicadora, aunque un poco mandona; la carne es deliciosa, los precios variados y hay de todo para todos; la pobreza no es TAN evidente como en México, es decir, no pululan personas pidiendo dinero, pero tampoco faltan y los cambios de zona a zona son escandalosos pero no agresivos; los cruceros son peligrosos y caóticos, pero me quedé con la impresión de que todos respetan los altos y las líneas peatonales. En varias ocasiones me sentí de vuelta en mi Facultad, sobre todo mientras recorría el centro: por todos lados hay mensajes mala onda y dolorosos, algunos ingeniosos, otros de pena ajena.
Visité lugares muy bonitos y la temporada permitió que no estuviera todo lleno de gente, lo que facilitó aún más el asunto de las fotografías. Me acabé tres rollos de película y tomé otras doscientas con la cámara digital. Dejo una probada, desde mi facebook, para redondear mis últimas entradas.
Visité lugares muy bonitos y la temporada permitió que no estuviera todo lleno de gente, lo que facilitó aún más el asunto de las fotografías. Me acabé tres rollos de película y tomé otras doscientas con la cámara digital. Dejo una probada, desde mi facebook, para redondear mis últimas entradas.
Etiquetas:
fotos personales,
travesías
diciembre 27, 2011
Día Cinco, Palermo y Recoleta
Augusto:
Nuestro último día en Argentina lo aprovechamos para caminar por Palermo y comprar cajas y cajas de dulces y alfajores. También nos dimos una vuelta por el Jardín Japonés que, intuyo, te encantaría: es fresco, pacífico y ...japonés (aunque le falta ofrecer masajes, jos). Es un lugar pequeño, con un gran estanque, ubicado junto a uno de los grandes parques de por allá, a su vez instalado frente a la avenida más grande que he cruzado: la Avenida del Libertador.
De las calles de Palermo, nos fuimos a Recoleta. Visitamos el cementerio, que es bastante bonito, imponente, limpio y ordenado, donde yacen restos de pura aristocracia argentina; además, tiene impresionantes construcciones y callejuelas, tuve la sensación de estar en un barrio para vivos. Allí también visitamos la Escultura de la Rosa, una construcción enooooorme (¡veinte metros por pétalo!) que supuestamente abre y cierra al amanecer y al atardecer (a mi me tocó fotografiarla bien abierta) y sentarme por allí cerca a descansar y comer más choripan (que equivale a los tacos de las esquinas de nuestra ciudad).
Creo que Recoleta es el lugar más exclusivo de los alrededores, nomás cruzar la calle del cementerio, están las casas Hermés, Louis Vuitton, etcétera. Por otro lado, alberga muchos museos, de arte, principalmente, y parques, muchos parques, donde la gente sale a tomar el sol en muy poca ropa, muy a gusto, envidiable. Es un barrio tranquilo, estilo Polanco, que se presta para hacer pic-nic en cualquier lugar y hasta para ponerse a asar carnes, ja.
...
Nuestro último día en Argentina lo aprovechamos para caminar por Palermo y comprar cajas y cajas de dulces y alfajores. También nos dimos una vuelta por el Jardín Japonés que, intuyo, te encantaría: es fresco, pacífico y ...japonés (aunque le falta ofrecer masajes, jos). Es un lugar pequeño, con un gran estanque, ubicado junto a uno de los grandes parques de por allá, a su vez instalado frente a la avenida más grande que he cruzado: la Avenida del Libertador.
De las calles de Palermo, nos fuimos a Recoleta. Visitamos el cementerio, que es bastante bonito, imponente, limpio y ordenado, donde yacen restos de pura aristocracia argentina; además, tiene impresionantes construcciones y callejuelas, tuve la sensación de estar en un barrio para vivos. Allí también visitamos la Escultura de la Rosa, una construcción enooooorme (¡veinte metros por pétalo!) que supuestamente abre y cierra al amanecer y al atardecer (a mi me tocó fotografiarla bien abierta) y sentarme por allí cerca a descansar y comer más choripan (que equivale a los tacos de las esquinas de nuestra ciudad).
Creo que Recoleta es el lugar más exclusivo de los alrededores, nomás cruzar la calle del cementerio, están las casas Hermés, Louis Vuitton, etcétera. Por otro lado, alberga muchos museos, de arte, principalmente, y parques, muchos parques, donde la gente sale a tomar el sol en muy poca ropa, muy a gusto, envidiable. Es un barrio tranquilo, estilo Polanco, que se presta para hacer pic-nic en cualquier lugar y hasta para ponerse a asar carnes, ja.
...
[Siempre que estoy en situaciones similares, cuando trato de aguantar, me animo pensando que ni cuenta me voy a dar de cómo llegué al final, que sólo debo dejarlo pasar, seguir. Mi abuela tiene la frase apropiada ("apropiada": la frase indicada que ha hecho más suya que otras personas): "no hay plazo ni tiempo que no se cumpla" y, cuando todo acaba, me retumba por horas en las sienes, en el pecho y en la boca del estómago. Ahora mismo, retumbo. Ayer partimos a las diez de la noche de allá y sí, finalmente, se acabó. No niego que es un poco triste pensar que el tiempo se terminó, porque lo hecho, hecho está, ya no hay remedio; pero también es un alivio, por varias razones, una de ellas es que ya te voy a besar otra vez.]
Héctor, te espero aquí sentadita.
Héctor, te espero aquí sentadita.
Etiquetas:
Héctor con Carne,
travesías
diciembre 25, 2011
Día Cuatro, San Telmo y La Boca.
Carniro:
Buenos Aires, como cualquier otra ciudad, entre más transitable, más bella. Hoy pude detenerme a mitad de los difíciles cruceros a hacer fotos con calma. Avenida de Mayo, la Casa Rosada, la Catedral Metropolitana y toda la Plaza estuvieron súper tranquilas. Lo malo fue que, por ser feriado, poca gente salió a trabajar y me perdí de algunas cosas.
Por fortuna, en San Telmo las actividades de domingo se desarrollaron como si nada: hubo venta de antigüedades, concierto tanguero al aire libre, artesanos, mimos, choripan y mercado sobre ruedas a lo largo y ancho del barrio. San Telmo es un barrio pequeño, empedrado, con una plaza principal (la de Dorrego) y varios cafés, que se distingue por aglomerar en unas cuantas cuadras todo tipo de artefactos y artesanías y por ser el barrio natal de nuestro querido Quino. (Lástima que los precios estén tan disparados en estos días y que la banquita de Mafalda sea tan pequeña).
De allí, nos seguimos a El Caminito, en el barrio de La Boca, que es bastante bonito, alegre y colorido aunque, evidentemente, fuera de las pocas cuadras que abarca la zona turística, también es bastante peligroso. Nos tuvimos que conformar con conocer todo por encimita, porque también casi todo estaba cerrado. A pesar de eso, había mucha vida, mucho tango y bailes típicos. (A cualquiera -y eso te incluiría si estuvieras, estoy segura- le dan ganas de aprender a bailar como aquí después de ver lo que vi). Contrario a todos los pronósticos, sí conocí el estadio y los alrededores, acepto que hasta a mi me gustó venir a observar las dimensiones de la Bombonera ¡...y que sí me dio miedo llegar a pie!
Por otro lado, creo que hoy he caminado más de lo que he caminado los días que más he caminado por la Ciudad de México. Así que ya tenemos oooootro plan para el 2012, Carneishon: acabarnos los zapatos primero por nuestra ciudad. No hay nada mejor que conocer un lugar a pie, ahora lo confirmo. Claro, juntos, contaremos con la enormísima ventaja de sobarnos los piececillos por las noches (ahora mismo, son mis pies los que más te añoran, por lo del baile y por lo de la sobada, cocococooombo).
Mira, está comenzando "Lost in translation". Oh, quisiera tener energías para verla y por fin coincidir contigo en algunas cosas, pero ya estoy dormida. Tú también ya deberías irte a descansar, Carne. Que sueñes bonito.
Hasta mañana. Un beso tronadísimo, vida.
Buenos Aires, como cualquier otra ciudad, entre más transitable, más bella. Hoy pude detenerme a mitad de los difíciles cruceros a hacer fotos con calma. Avenida de Mayo, la Casa Rosada, la Catedral Metropolitana y toda la Plaza estuvieron súper tranquilas. Lo malo fue que, por ser feriado, poca gente salió a trabajar y me perdí de algunas cosas.
Por fortuna, en San Telmo las actividades de domingo se desarrollaron como si nada: hubo venta de antigüedades, concierto tanguero al aire libre, artesanos, mimos, choripan y mercado sobre ruedas a lo largo y ancho del barrio. San Telmo es un barrio pequeño, empedrado, con una plaza principal (la de Dorrego) y varios cafés, que se distingue por aglomerar en unas cuantas cuadras todo tipo de artefactos y artesanías y por ser el barrio natal de nuestro querido Quino. (Lástima que los precios estén tan disparados en estos días y que la banquita de Mafalda sea tan pequeña).
De allí, nos seguimos a El Caminito, en el barrio de La Boca, que es bastante bonito, alegre y colorido aunque, evidentemente, fuera de las pocas cuadras que abarca la zona turística, también es bastante peligroso. Nos tuvimos que conformar con conocer todo por encimita, porque también casi todo estaba cerrado. A pesar de eso, había mucha vida, mucho tango y bailes típicos. (A cualquiera -y eso te incluiría si estuvieras, estoy segura- le dan ganas de aprender a bailar como aquí después de ver lo que vi). Contrario a todos los pronósticos, sí conocí el estadio y los alrededores, acepto que hasta a mi me gustó venir a observar las dimensiones de la Bombonera ¡...y que sí me dio miedo llegar a pie!
Por otro lado, creo que hoy he caminado más de lo que he caminado los días que más he caminado por la Ciudad de México. Así que ya tenemos oooootro plan para el 2012, Carneishon: acabarnos los zapatos primero por nuestra ciudad. No hay nada mejor que conocer un lugar a pie, ahora lo confirmo. Claro, juntos, contaremos con la enormísima ventaja de sobarnos los piececillos por las noches (ahora mismo, son mis pies los que más te añoran, por lo del baile y por lo de la sobada, cocococooombo).
Mira, está comenzando "Lost in translation". Oh, quisiera tener energías para verla y por fin coincidir contigo en algunas cosas, pero ya estoy dormida. Tú también ya deberías irte a descansar, Carne. Que sueñes bonito.
Hasta mañana. Un beso tronadísimo, vida.
Etiquetas:
Héctor con Carne,
travesías
diciembre 24, 2011
Día Tres, Tigre.
Panecito:
Hoy conocí otra provincia de Argentina: Tigre. O, al menos, esa era la idea. En realidad, terminamos recorriendo el Delta-Paraná de la mano de un lugareño que nos interceptó apenas bajamos del Tren de la Costa, en Tigre. Fernando se las arregló para convencerme de que sería más rico un viaje por el Río, así que nos trasladó al puerto, bajó su lancha y nos llevó a pasear. Al final, no supe qué tan buena resultó la inversión.
En el Delta-Paraná hay un pequeño pueblo lleno de muelles; no hay asfalto así que el hospital y el mercado andan en grandes lanchas por toda la zona, mientras que la estación de gas está a mitad del camino. Cuenta con una población neta de dos mil habitantes y con el hotel calcinado en el que Evita y Perón se encontraban. Todo es muy tranquilo y amigable, nos detuvimos varias veces a escuchar el silencio... de los ski's (?). Nos tocó un clima estupendo para navegar y para observar a toda la gente asoleándose en sus embarcaciones, asando carne, paseando al perro, chapoteando en el agua, etcétera. Finalmente, Fernando nos llevó a su casa, "Soledad" (¡tan apropiado!), donde nos cocinó un bifesísimo que acompañamos con un Malbec. Y ya, la plática muy a gusto, la vegetación muy verde, el agua muy café (que por la sedimentación, que porque cada quince días el nivel del agua sube varios metros y nutre los jardínes) y bla bla.
Lo que más me gustó fue el viaje en sí: subimos al subte, que es amarillo-con-grafiti y tiene silloncitos todos cómodos, sus pasillos están llenos de muralitos con aires europeos (casi todo Bs. As. tiene esos aires). De allí, tomamos dos trenes, el primero nos dejó en Maipú y no tiene más gracia que el tren de por tu casa PERO el Tren de la Costa es no sólo bonito, limpio, cómodo y eficiente, sino que ofrece una cantidad de paisajes rurales de lo más pintorescos. En cada estación, me fue inevitable recordar el trenecito que mi papá le compró a Beto, ¿te he platicado? Bueno, pues contaba con viajeros miniatura, que esperaban sentados, serenos, distantes...
Ah, lo que más disfruté fue el corredor de antigüedades. El pasaje para cambiar de tren se extiende, calculo yo, alrededor de unos setecientos metros y está lleno de sillones, sillas, alacenas, baúles, cómodas, espejos, juegos de té, cajas de acero, utensilios de cocina y un sinfín de curiosidades entre las que Juanpez se hubiera vuelto loco. ¿Y yo? Yo también estuve a punto de perder la cabeza (vas a ver cómo te encantará lo que compré). Sólo me arrepiento de un par de guantes que dejé ir, ni modo.
¿De regreso? Navidad. Por cierto, la más triste.
(Ya empieza a hacerse insoportable la culpa).
Haces falta por acá, Augus. Te escucho en varias canciones.
Espero que hayas cenado muy riquísimo.
¡Muchos besos!
Hoy conocí otra provincia de Argentina: Tigre. O, al menos, esa era la idea. En realidad, terminamos recorriendo el Delta-Paraná de la mano de un lugareño que nos interceptó apenas bajamos del Tren de la Costa, en Tigre. Fernando se las arregló para convencerme de que sería más rico un viaje por el Río, así que nos trasladó al puerto, bajó su lancha y nos llevó a pasear. Al final, no supe qué tan buena resultó la inversión.
En el Delta-Paraná hay un pequeño pueblo lleno de muelles; no hay asfalto así que el hospital y el mercado andan en grandes lanchas por toda la zona, mientras que la estación de gas está a mitad del camino. Cuenta con una población neta de dos mil habitantes y con el hotel calcinado en el que Evita y Perón se encontraban. Todo es muy tranquilo y amigable, nos detuvimos varias veces a escuchar el silencio... de los ski's (?). Nos tocó un clima estupendo para navegar y para observar a toda la gente asoleándose en sus embarcaciones, asando carne, paseando al perro, chapoteando en el agua, etcétera. Finalmente, Fernando nos llevó a su casa, "Soledad" (¡tan apropiado!), donde nos cocinó un bifesísimo que acompañamos con un Malbec. Y ya, la plática muy a gusto, la vegetación muy verde, el agua muy café (que por la sedimentación, que porque cada quince días el nivel del agua sube varios metros y nutre los jardínes) y bla bla.
Lo que más me gustó fue el viaje en sí: subimos al subte, que es amarillo-con-grafiti y tiene silloncitos todos cómodos, sus pasillos están llenos de muralitos con aires europeos (casi todo Bs. As. tiene esos aires). De allí, tomamos dos trenes, el primero nos dejó en Maipú y no tiene más gracia que el tren de por tu casa PERO el Tren de la Costa es no sólo bonito, limpio, cómodo y eficiente, sino que ofrece una cantidad de paisajes rurales de lo más pintorescos. En cada estación, me fue inevitable recordar el trenecito que mi papá le compró a Beto, ¿te he platicado? Bueno, pues contaba con viajeros miniatura, que esperaban sentados, serenos, distantes...
Ah, lo que más disfruté fue el corredor de antigüedades. El pasaje para cambiar de tren se extiende, calculo yo, alrededor de unos setecientos metros y está lleno de sillones, sillas, alacenas, baúles, cómodas, espejos, juegos de té, cajas de acero, utensilios de cocina y un sinfín de curiosidades entre las que Juanpez se hubiera vuelto loco. ¿Y yo? Yo también estuve a punto de perder la cabeza (vas a ver cómo te encantará lo que compré). Sólo me arrepiento de un par de guantes que dejé ir, ni modo.
¿De regreso? Navidad. Por cierto, la más triste.
(Ya empieza a hacerse insoportable la culpa).
Haces falta por acá, Augus. Te escucho en varias canciones.
Espero que hayas cenado muy riquísimo.
¡Muchos besos!
Etiquetas:
Héctor con Carne,
travesías
diciembre 23, 2011
Día Dos, Colonia.
Coapísimo:
No me tomé las pastillas para el mareo, recordé tus consejos precautorios ya embarcada en el BuqueBus, con dirección a Colonia, en Uruguay. Afortunadamente, no hizo falta porque el movimiento a bordo casi no se siente. También me di cuenta de que Karli tenía razón sobre los cambios climáticos radicales: hoy amaneció nublado y apenas llegamos a Colonia comenzó a llover. El viaje, en general, es cómodo y veloz pero no hay mucho que ver: Río de la Plata tiene una apariencia gris y sucia, como el cielo de hoy. Además, la brisa de la lluvia y el Río, combinados con los cuarenta nudos a los que íbamos, golpearon la ventana con ahínco, lo que dificultó aún más la visibilidad.
Colonia es un pueblito colonial (valga la redundancia) bastante agradable, apacible, con aires campiranos y tres cosas básicas interesantes: el callejón de los suspiros, el faro y el ex-convento. Es un lugar pequeño, que recuerda Tepoztlan, Taxco o San Ángel. Tiene calles empedradas y casitas acogedoras, un parque enorme con sombras y rinconcitos, casi no hay gente o perros por las calles, salvo turistas. ¡Como para pensar en olvidarlo todo! ¡Como para desatar una tormenta interna!
Creo que te hubiera gustado sentarte a orillas del Río o en alguna banquita a devorar alfajores. A mi me hubiera gustado que encontráramos alguna forma de meternos al agua. Augus, tienes que venir conmigo un día soleado, para que subamos al faro y tengamos la panorámica que me faltó. Augus, tienes que venir conmigo un día...
Y, antes de continuar con mi reciente abuso de la repetición, dime tú, ¿qué haces?
Colonia es un pueblito colonial (valga la redundancia) bastante agradable, apacible, con aires campiranos y tres cosas básicas interesantes: el callejón de los suspiros, el faro y el ex-convento. Es un lugar pequeño, que recuerda Tepoztlan, Taxco o San Ángel. Tiene calles empedradas y casitas acogedoras, un parque enorme con sombras y rinconcitos, casi no hay gente o perros por las calles, salvo turistas. ¡Como para pensar en olvidarlo todo! ¡Como para desatar una tormenta interna!
Creo que te hubiera gustado sentarte a orillas del Río o en alguna banquita a devorar alfajores. A mi me hubiera gustado que encontráramos alguna forma de meternos al agua. Augus, tienes que venir conmigo un día soleado, para que subamos al faro y tengamos la panorámica que me faltó. Augus, tienes que venir conmigo un día...
Y, antes de continuar con mi reciente abuso de la repetición, dime tú, ¿qué haces?
Etiquetas:
Héctor con Carne,
travesías
diciembre 22, 2011
Día Uno, Buenos Aires.
Amor:
Me urge que vengas acá conmigo, que nos levantemos tempranito (antes de que éste pinche sol empiece a quemar como el infierno (que ha sido que no estés acá)) y que caminemos hasta el puerto; que regresemos entre calles mientras disparamos con la cámara hacia nosotros, hacia los lados y también hacia arriba, porque el cielo está más despejado que el cielo más despejado que hayamos visto jamás. Ven, hay que acostarnos en el parque; ven, quiero que nos subamos en Avenida Córdoba al tren, o al autobús que va a La Boca (luce pintoresca, no me asusta) o a cualquier otro tren o autobús; ven, vamos a perdernos. Vamos a comer con muchas papas y a emborracharnos con unas Quilmes. Regresemos, quiero que nos quitemos el sudor y la ropa, que nos mojemos en la regadera y en la cama; que salgamos frescos a seguir la caminata. Eso, ¡a seguir la caminata!
(Te estoy extrañando horrorosamente, mi vida).
Me urge que vengas acá conmigo, que nos levantemos tempranito (antes de que éste pinche sol empiece a quemar como el infierno (que ha sido que no estés acá)) y que caminemos hasta el puerto; que regresemos entre calles mientras disparamos con la cámara hacia nosotros, hacia los lados y también hacia arriba, porque el cielo está más despejado que el cielo más despejado que hayamos visto jamás. Ven, hay que acostarnos en el parque; ven, quiero que nos subamos en Avenida Córdoba al tren, o al autobús que va a La Boca (luce pintoresca, no me asusta) o a cualquier otro tren o autobús; ven, vamos a perdernos. Vamos a comer con muchas papas y a emborracharnos con unas Quilmes. Regresemos, quiero que nos quitemos el sudor y la ropa, que nos mojemos en la regadera y en la cama; que salgamos frescos a seguir la caminata. Eso, ¡a seguir la caminata!
(Te estoy extrañando horrorosamente, mi vida).
Etiquetas:
amour,
Héctor con Carne,
travesías
diciembre 21, 2011
Reminiscencias, parte diezcienta
No he vuelto a pararme a cantar en la sala de una casa desde que dejé la de mi mamá (sí, lo hice en varias, pero principalmente en la de ella). Lo intenté algunas veces en el tanque, pero ha sido inútil, sobre todo cuando vivía con Juandiego: él tenía colgado en su habitación un cuadro ENORME de Salinas de Gortari, que miraba justo a la parte de la sala donde me dio por bailar, lo que, en cuanto dejaba de ser curioso y chistoso, se volvía espantoso; cada que traté de pararme a bailar/cantar a solas, como prefiero, ése Gortari se burlaba y me manoseaba con la mirada.
Luego, desde que llegó Areli, todo se ha vuelto un tanto pesado y monótono. Además, he estado más concentrada en explotar y alargar al máximo los minutos disponibles en cama (tener dos trabajos no es muy relajante o flexible que digamos...)
Ahora, precisamente ahora, a bordo de un avión en completo silencio, con menos de la mitad de los pasajeros despiertos y más de siete horas de vuelo por delante, me han entrado una ganas enormes de pararme a solas, en medio de la sala de casa de mi mamá, a cantar cualquiera de las muchas canciones que "interpreté" a lo largo de los años que viví allí. ¡Maldición!
Luego, desde que llegó Areli, todo se ha vuelto un tanto pesado y monótono. Además, he estado más concentrada en explotar y alargar al máximo los minutos disponibles en cama (tener dos trabajos no es muy relajante o flexible que digamos...)
Ahora, precisamente ahora, a bordo de un avión en completo silencio, con menos de la mitad de los pasajeros despiertos y más de siete horas de vuelo por delante, me han entrado una ganas enormes de pararme a solas, en medio de la sala de casa de mi mamá, a cantar cualquiera de las muchas canciones que "interpreté" a lo largo de los años que viví allí. ¡Maldición!
Etiquetas:
Auxilio,
debería darme vergüenza
diciembre 18, 2011
El desayuno
Me gustas cuando dices tonterías,
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».
cuando metes la pata, cuando mientes,
cuando te vas de compras con tu madre
y llego tarde al cine por tu culpa.
Me gustas más cuando es mi cumpleaños
y me cubres de besos y de tartas,
o cuando eres feliz y se te nota,
o cuando eres genial con una frase
que lo resume todo, o cuando ríes
(tu risa es una ducha en el infierno),
o cuando me perdonas un olvido.
Pero aún me gustas más, tanto que casi
no puedo resistir lo que me gustas,
cuando, llena de vida, te despiertas
y lo primero que haces es decirme:
«Tengo un hambre feroz esta mañana.
Voy a empezar contigo el desayuno».

Luis Alberto de Cuenca.
Tú me gustas todos los días, por las mañanas y por las noches, a la hora del desayuno y de la cena (a la hora de la comida no tanto, porque ésa sí no la perdono). Me gustas más cuando tengo tus cachetes y tus dientes cerca. Feliz día, mi vida.
Etiquetas:
Héctor con Carne,
poesía
diciembre 11, 2011
Vicente Gallego: Échale a él la culpa
A José María Álvarez y Carmen Marí
Hoy te has ido de fiesta con amigas,
y sin que tú lo sepas me regalas
un tiempo de estar solo que ya empieza
a ser raro en mi vida, un tiempo útil
para intentar pensar en ti como si fueras
lo que siempre debiste seguir siendo
cuando pensaba en ti: aquella persona,
en todo semejante a cualquier otra,
que una noche lejana tuvo el gesto
generoso y extraño de entregarme su amor.
Pero el amor nos cambia, nos convierte en espías
ridículos del otro, en implacables jueces
que condenan sin pruebas y comparten
sus estúpidas penas con el reo.
El amor nos confunde y trata ahora
de que vea en tu fiesta una traición.
Por huir de esa trampa me amenazo
con los nombres que cuadran al que cae en su vacío:
egoísta, ridículo, inseguro, celoso…
Y como un ejercicio de humildad pienso en ti
divirtiéndote sola: te imagino bailando;
y mirando a otros hombres;
al calor del alcohol
confiesas a una amiga algunas cosas
que te irritan de mí sin que yo lo sospeche,
y por unos instantes saboreas
una vida distinta que esta noche te tienta
porque eres humana, aunque no me haga gracia.
Ahora caigo en cuenta de que dudas
como yo dudo a veces, y que también te aburres,
y que incluso algún día habrás soñado
follar como una loca con el tipo que anuncia
la colonia de moda.
Para calmarme un poco
tras la última idea, yo me digo
que el amor es un juego donde cuentan
mucho más los faroles que las cartas,
y procuro ponerme razonable,
pensar que es más hermoso que me quieras
porque existen las fiestas, y las dudas,
y los cuerpos de anuncio de colonia.
Lo que quiero que sepas es que entiendo
mejor de lo que piensas ciertas cosas,
que soy tu semejante, que he pensado besarte
cuando llegues a casa; y que es el amor
–ese tipo grotesco y marrullero–
el que va a hacerte daño con palabras
absurdas de reproche cuando vuelvas,
porque ya estás tardando, mugre puta.
[vía]
Etiquetas:
amour,
otros blogs,
poesía
diciembre 09, 2011
Let's get lost
Parte del triste y decadente final de una de las historias más infaustas y, al mismo tiempo, más fecundas y exitosas de la música, retratada por Bruce Weber.
(vía - recomendabilísima)
Anoche escuché en la radio el inicio de este documental.
Anoche también, soñé con ése inicio, sólo que mi inconsciente terminó degenerándolo todo y convirtiéndolo en una auténtica historia de traición que ya no alcanzo a reconstruir del todo.
Anoche también, soñé con ése inicio, sólo que mi inconsciente terminó degenerándolo todo y convirtiéndolo en una auténtica historia de traición que ya no alcanzo a reconstruir del todo.
Etiquetas:
música,
recomendación,
youtube
diciembre 06, 2011
Primera y última vez que hablo de política aquí
Nunca había sido mi intención verter opiniones sobre política en esta bitácora, hasta anoche que estaba intercambiando algunos puntos de vista con Héctor respecto de "el fatalísimo" oso de Peña Nieto,
(hace unos días, cuando le preguntaron en la FIL de Guadalajara,
cuáles son los tres libros que le han marcado:)
y de la subsiguiente (y desafortunada) defensa a cargo de su hija, vía tuiter.
En realidad, no pienso ahondar mucho en política, propiamente. Lo que me interesa es expresar la profunda lástima que siento por la sociedad mexicana, por inconsistente, incongruente, manipulable e influenciable. Como es fácil suponer, no es la primera vez que pienso esto: ha habido demasiados "incidentes" en los que queda demostrado, por demás, la triste situación de la opinión pública mexicana, la falta de compromiso verdadero y auténtico, en particular en la Ciudad de México, desde mi punto de vista.
Ayer no lo quería aceptar, pero sí estaba muy molesta por la reacción en torno a los hechos que arriba mencioné. Tal vez porque ya también estoy fastidiada de la falsa intelectualidad, la que va a la Cineteca para proyectar conocimiento, la que se la vive en la Condesa sabradiosporqué (después de haber quemado hasta el cansancio Coyoacán), la que escucha un comentario, postura o crítica repetida mil veces y la asume como propia, sea musical, política o social, sin procesarla, por el mero placer de vomitarla en todos lados, pretendiendo demostrar consciencia y compromiso (falsos, generalmente).
Quiero dejar en claro dos cosas antes de proseguir:
1. No estoy en contra de la difusión de información, ni de que exista un acceso regular para todos; no me molesta tuiter como red social, entiendo su rol y entiendo cómo se maneja, respeto que cada quien lo use para lo que se le pegue la gana. Lo que no puedo tolerar es la repetición indiscriminada, la burla inconsciente e incongruente.
2. ¡Por supuesto que el caso de Peña Nieto es grave! ¡Gravísimo! Precisamente por su papel político, por ser puntero en las estadísticas y posible presidente de México. Sería vergonzoso y deleznable tener un presidente sin tantita cultura general. Y por supuesto que debería ser más cuidadoso con su imagen: su familia también debería tener asesores políticos para no cometer semejantes errores (autogoles, mejor dicho).
Pero vamos, ¡seamos honestos! En primer lugar, sabemos que Peña Nieto no se distingue por su perspicacia, ni por su astucia (ejemplos), sino por el círculo político que le formó y que le tiene acogido, sabemos de qué pie cojea en ése sentido. Además, ya se ha hablado mucho de lo pésimo que será como candidato, entre muchas otras cosas negativas, así que no es como si no estuviéramos todos esperando la bola de metidas de pata que siguen, porque periodistas y detractores saben ya cómo atacar.
Está bien la burla y la crítica pero por otro lado (y aquí es donde entra mi segundo punto), ¿en serio alguno ha leído "La silla del águila" de Fuentes, por ejemplo? (yo sí, por eso lanzo la primera piedra). ¿Cuántos sabían de su existencia? ¿Cuál es el promedio de lectura del mexicano del que siempre se están quejando, ternuritas? ¡Argh! Aquí le paro con éste tema, porque si le sigo los espanto (me transformo, pues). Pero dejo esta acertada nota, con la que estoy más que de acuerdo, para ampliar mi postura.
Vamos con el tercer punto: el insulto más socorrido del mexicano (y el peor después de la mentada de madre) es "¡pinche naco!", no se hagan, les encanta decirle así a todo mundo a la menor provocación. Así que no sé de qué se espantan realmente (aunque sí entiendo porqué nos sentimos todos ofendidos frente a palabras como esas, pero no me voy a poner a ahondar aquí sobre la psique del mexicano, mejor les recomiendo El perfil del hombre y la cultura en México, de Samuel Ramos, que es un valioso texto en el que está "inspirado" El Laberinto de la Soledad, por cierto). Tampoco veo porqué se toman todo tan a pecho, estamos hablando de una niña de quince años que no ha aprendido a medir sus palabras y que, seguramente, no tiene idea de cómo funciona la política, de una hija que no dudó en defender a su papá frente a la burla incansable... Quiero subrayar que no la justifico, ni estoy de acuerdo con lo que dijo, pero me parece hipócrita y exagerado que les espante tanto.
Reitero que no justifico a Enrique Peña o a su prole y mucho menos le defiendo, sólo subrayo que antes de atacar, criticar y repetir chistes faltos de ingenio hasta el cansancio, se miren en un espejo. No estoy en contra de exigir calidad humana y preparación (aunque sea política) a nuestros políticos, ni mucho menos de señalarles errores, únicamente estoy en total desacuerdo con la falta de congruencia y con la repetición indiscriminada (como ya he mencionado varias veces, ja).
Y ya.
Etiquetas:
divagación
noviembre 24, 2011
La bella y el genio
"La fealdad tiene algo superior a la belleza: dura más"
En mi opinión, el atractivo de un hombre siempre ha recaído en su voz, el tamaño de la palma de sus manos, el grosor de sus muslos y la oscuridad del tono de su cabello. Aunque pienso que aún más relevancia tienen ciertas características no físicas, que creo están relacionadas directamente con la psique o algo por allí.
Un hombre inteligente, divertido y buen conversador (que no soberbio, baboso o ególatra), bajo ninguna circunstancia aburrirá e, incluso mejor, la admiración por él no decaerá (y, esto de la admiración, considero que es un requisito indispensable, para ambas partes, en cualquier relación interpersonal seria); el que un hombre proyecte fuerza (que no agresividad), resistencia, vitalidad e independencia, irradia seguridad y protección; la gentileza, respeto y galanura son una combinación dinamita, irresistible. Pero esta es sólo mi opinión, lo que busco y gran parte de lo que veo en Héctor, lo que hace que me fascine.
Un hombre inteligente, divertido y buen conversador (que no soberbio, baboso o ególatra), bajo ninguna circunstancia aburrirá e, incluso mejor, la admiración por él no decaerá (y, esto de la admiración, considero que es un requisito indispensable, para ambas partes, en cualquier relación interpersonal seria); el que un hombre proyecte fuerza (que no agresividad), resistencia, vitalidad e independencia, irradia seguridad y protección; la gentileza, respeto y galanura son una combinación dinamita, irresistible. Pero esta es sólo mi opinión, lo que busco y gran parte de lo que veo en Héctor, lo que hace que me fascine.
Tengo todo un debate en mi cabeza respecto de hombres como Allen y Gainsbourg. He intentado varias veces describirlo, pero topo con pared. No sé cómo formular mis preguntas...
Seguiré informando.
Etiquetas:
divagación,
dudas existenciales
noviembre 22, 2011
v
¡Libertad sexual! "Que no libertinaje", diría mi abuelita o mi mamá... O las dos al mismo tiempo (mi abuelita y mi mamá, por supuesto). Una película sobre el amor carnal, si es que eso existe o se engloba en la complementación de una pareja. Es bastante explícita y ahonda en diversos problemas de índole sexual, sin ser grotesca o agresiva; de hecho, es bastante divertida.
Alegre banda sonora, característica de Crowe. Una película alegre también, característica de Crowe, sobre amor y algunas de sus vertientes (decepción y espera, en particular), que toma como pretexto el fracaso laboral de Baylor y la muerte de su padre, para que el personaje emprenda un viaje al pacífico y amable pueblo de su papá y encuentre en el camino a Claire. Con un par de escenas memorables que hacen llorar en domingo a muchachitas silvestres como yo (por ejemplo, cuando Hollie Baylor baila en el funeral de su esposo. (Ya sé que puede parecer horrible y dar pena ajena, pero a mi me conmovió mucho)), e inexplicables secuencias, en las que se abusa de la relatividad del tiempo y el espacio, pero que quedan justificadas por el romanticismo (el mapa de Claire con lista de pistas para el viaje, entre algunas otras), la película resulta agradable y llevadera. Claro, hay que estar conscientes de que el personaje femenino puede resultar un tanto pretencioso y chocante de tan utópico, pero también eso es caracterísitca de Crowe. Final feliz. Película feliz. (¡Y yo muy enamorada, gracias!).
Divertidísima comedia de los Coen. Maravilloso enredo que lo tiene todo: sangre, absurdo, buenas actuaciones, un guión bien estructurado y rítmico (si es que se me permite la expresión, ¿verdad? (¡diosmío, cada vez hablo más como señora!)). Veamos, Litzke y Feldheimer encuentran un disco con información que creen que pertence a la inteligencia gringa, pretenden chantajear al dueño, Osborn Cox, quien sí pertenecía a ese gremio, pero acaba de ser despedido y está atravesando también por la separación de su esposa, Katie, una mujer por demás calculadora y cruel, que lo está engañando desde hace tiempo con el inútil Harry Pfarrer. Todo sale mal, obviamente.
Comedia escrita por Woody Allen en la que, para olvidarse de su ex-esposa, Allan accede a intentar conocer a otra mujer por medio de una cita a ciegas, misma que es arreglada por una pareja de amigos suyos. El encuentro, como es de esperarse, sale mal, a pesar de los consejos que Allan recibe, en su mente, del propio Bogart y de su amiga Linda, una vez tras otra. Después viene otro idilio, más real e intenso, en el que las cosas resultan mejor de lo esperado, sin que eso signifique que realmente resulten. Un clásico de Allen (sobretodo por el final).
Drama y suspenso argentino en el que el ex-oficial de juzgado, Benjamín Esposito, remueve el pasado en búsqueda de tela para cortar para escribir una novela, durante su jubilación. Poco a poco va ensamblando las nuevas piezas del rompecabezas, a la vez que rememora el viejo (y acaso aún vivo) amor que siempre ha sentido por su colega Irene. Las historias que se desprenden de aquí son lo suficientemente fuertes, desgarradoras, emotivas y bien actuadas como para no querer desprenderse un momento de la trama, por cierto, perfectamente armada. Una crítica acertada, acá.
A mi mamá le dio por hablarme a través de películas. Bueno, en realidad, (probablemente) es la única vez que lo ha hecho. Me la recomendó desde que empecé a mostrar señales de inseguridad en mi relación, sin razón. Tardé siglos en terminar de verla pero, el día que por fin vi los últimos veinte minutos, ¡lo comprendí to-do! A pesar del tiempo que había pasado entre su consejo y mi desidia, me llegó. Para no quemarme más, cuento brevemente de qué va: una actriz a la que "no le ha ido muy bien en el amor" (otra vez mis frases de señora) empieza a tener complicaciones con la vida a raíz de que la abandona su último novio. Para evitar volver a ser lastimada, pretende ser autosuficiente, sólo vivir para su hija, etcétera. Y, luego, todo mal porque, cuando menos cuenta se da, termina oooootra vez enamorada. Sin embargo, esta vez decide darse una verdadera oportunidad y confiar en serio. Final feliz, palmo de narices. (Se supone que es una comedia, pero a mi no me hizo gracia). Aquí el avance de cine.
Dirigida por Thomas Vinterberg, éste filme danés ahonda en problématicas que se pueden encontrar en cualquier ciudad del mundo occidental: familia desintegrada, madre alcohólica, desempleo, sólo que la forma en la que los personajes lo enfrentan y, por tanto, la forma en que todo es retratado, me resulta un poco exagerado. Me explico: un par de hermanos, en su niñez, matan sin querer a su hermano más pequeño y eso se supone que los marca de por vida. Tras una breve introducción, en la que se presenta su situación con la madre alcohólica y el trágico accidente, encontramos al par de hermanos, ya grandes, a punto de volver a verse en el funeral de su mamá. Los dos tienen la vida deshecha. Sin embargo, lo que no termina de encajar (y seguramente sonará terrible) es que su situación de pobreza y "miseria" es absolutamente llevadera, ninguno está realmente loco o dañado (hay un personaje por allí que sí lo está, por ejemplo), a pesar del trauma del asesinato y todo lo que pasaron durante su infancia. Quizá es mi problema, porque estoy acostumbrada a otro tipo de horrores. En mi opinión, su vida no tenía razón para irse a ningún carajo, el "trauma" de niños no alcanza a justificar el "drama" subsiguiente. O el drama de la película le queda chico al trauma inicial.
Etiquetas:
películas,
recomendación
Suscribirse a:
Entradas (Atom)













